Las primeras imágenes religiosas: Las Catacumbas de Priscila
Situada bajo la ciudad de Roma se encuentra uno de los recintos arqueológicos y artísticos más interesantes del arte cristiano primitivo, las catacumbas de Priscila. Se trata de uno de los cementerios más grandes, con 40.000 enterramientos distribuidos a lo largo de 13 kilómetros de túneles y galerías. Excavada entre los siglos II y V y reutilizando espacios ya existentes usados por patricios romanos, incluye nichos y cubículos decorados con pinturas al fresco e incluso áreas usadas en los primigenios ritos cristianos.

La popularidad de este recinto no solo reside en el apartado artístico sino también desde el punto de vista histórico, pues según diversos textos cristianos fue el lugar de enterramiento de diversos mártires cristianos asesinados durante las duras persecuciones de cristianos llevadas a cabo por el emperador Diocleciano, destacando algunos primeros papas como Marcelino y Marcelo.
Tras su redescubrimiento en el siglo XVI, la catacumba fue expoliada de lápidas, reliquias y sarcófagos, sin embargo aun se conservan las increíbles pinturas murales, algunas de las cuales suponen la primera aparición iconográfica de diversos pasajes y personajes bíblicos distribuidas a lo largo de todas las estancias.
- La Capilla Griega: Se trata de una cámara separada en tres espacios con sus respectivos ábsides. Las representaciones de este espacio estan realizadas con estuco y pintura y denotan una gran elegancia. Las pinturas representan diversas escenas del Antiguo Testamento como «Jonás y la ballena», «El sacrifico de Isaac» e incluso una representación del Ave Fénix, usado como un primitivo símbolo de la resurrección.



- El cubículo de la Velatio: es una pequeña cámara sepulcral subterránea de planta cuadrada, famosa por albergar uno de los ciclos iconográficos más importantes del arte paleocristiano. La Bóveda está decorada con un gran fresco central de El Buen Pastor, que sostiene una oveja sobre sus hombros y está rodeado de pavos reales y palomas en un entorno que evoca el Paraíso celestial.

La otra pintura más destacada de esta área se encuentra en la luneta central y representa a la célebre Orante, una joven con un rico vestido litúrgico y un velo en la cabeza: a sus lados aparecen dos escenas únicas en la pintura mural de cementerios, probablemente episodios de su vida, su matrimonio, su maternidad y su fe.

- El Arenario: es una de las zonas arquitectónicas más primitivas del complejo. Su origen no fue funerario, sino industrial: se trataba de una red de galerías subterráneas destinadas a la extracción de puzolana. Cuando la cantera quedó abandonada hacia el siglo II, la naciente comunidad cristiana de Roma aprovechó sus amplios túneles para transformarlos en un cementerio paleocristiano masivo. A pesar de ser una zona de carácter popular y tumbas sencillas el Arenario custodia las expresiones artísticas más valiosas e icónicas del arte cristiano primitivo, la representación de la Virgen María con el profeta Balaam. Realizada en el siglo II se trata de la representación más antigua conocida en el mundo de la Virgen María; la Virgen aparece vestida con una túnica de manga corta y lleva un velo. Sostiene entre los brazos al Niño Jesús y está sentada en un asiento sin respaldo. Sobre el personaje que tiene frente a ella se ha discutido mucho, siendo la explicación más aceptada la que lo identifica con el profeta Balaam, dado que apunta a una estrella que está pintada entre la Virgen y el profeta



